domingo, 18 de septiembre de 2011

Patan, Monkey Temple y una de monzon

Nuestro segundo día en Kathmandú, y, como podemos y tenemos tiempo, vamos a aprovechar el wifi del hotel, ya que luego no sabemos si dispondremos de él.

Hoy hemos conseguido levantarnos más temprano. Es importante, porque aqui amanece muy temprano y para las seis de la tarde, ya es de noche.

Durante el desayuno hemos hecho los planes del día y han quedado de la siguiente manera: por la mañana visitar Patán y por la tarde el templo de los monos.

Pensábamos ir a Patán andando, ya que queremos mejorar nuestro estado de forma (bastante lamentable, por cierto), pero tras la conversación mantenida con Mukti, que es el jefe del hotel, hemos desistido. Nos ha dicho que se tardaba unas dos horas y viendo que los mapas no sirven de mucho, se pueden convertir mínimo en tres. Así que hemos ido a la estación de autobuses que está en Ratna Park. ¡La hemos encontrado casi a la primera! Sólo ha habido que preguntar a diez o doce personas, ja, ja...Un policía de tráfico muy amable ha cruzado con nosotros una avenida para llevarnos al "autobús". El susodicho era una pequeña furgoneta Suzuki en la que nos hemos metido unas doce personas. Durante el camino hemos visto vehículos peores que el nuestro, así que aún y todo hemos tenido suerte. Como siempre, antes de entrar, acordar el precio a pagar. Como nos ha parecido tan barato, no hemos regateado. Seguramente muchos pensarán que mal hecho, pero por un trayecto de media hora, pagar 0,13€ por persona y regatear por céntimos...en fin...

¡Vaya primera impresión de Patán! En frente de donde nos ha dejado el "bus", un inmenso vertedero de basura. Así que ya os podéis imaginar cómo olía, bueno, quizás no...
Hemos cogido una calle practicamente al lado de este "encantador lugar" y siguiendo todo recto hemos llegado a la Plaza Durbar. Se llama como la de Kathmandú, pero nos ha gustado más. Para entrar, otras 200 rupias por cabeza, pero merece la pena ver este conjunto de templos dedicados a diferentes dioses.

Nos hemos sentado a la sombra y una joven nepalí se ha puesto a hablar conmigo porque quería practicar ingles. ¡Casi me muero de la risa! Yo le decía todo el rato "My english is little" ,pero ella seguía insistiendo. Y entonces he acudido en ayuda de Jon, que ha podido comprobar que el de la chica también era bastante"little". Tras una conversación de besugos, porque además hablaba muy bajito, le hemos dicho que teníamos que irnos. Hay que decir que nos ha dado pena porque era encantadora.

Decidimos volver a Thamel (donde está nuestro hotel), para comer. Así que, de nuevo, hay que coger un medio de transporte y nos dirigimos al mismo sitio donde nos dejó el que nos trajo. Le preguntamos a uno de los de las furgonetas si nos lleva y nos pide el doble que a la ida. Y cuando nos vamos a montar, encima duplica el precio, ante lo cual nos bajamos. Hay que andar con mucho cuidado y dejar muy claro el precio acordado.
Estas furgonetas funcionan de una manera curiosa. Hasta que no se llenan, no salen. Paran a cada pasajero donde lo solicita. Y mientras va en marcha, la persona que se encarga del cobro del billete, en nuestro caso, un niño que no superaba los diez años, hace de reclamo para nuevos clientes, gritando por la ventanilla.

Hemos comido en un restaurante y cuando estábamos mirando la carta, desde la mesa de al lado nos han recomendado, en perfecto castellano, la ensalada con queso de yak. Resulta que era un chico catalán, que se llamaba Oliver y que lleva casi tres semanas viajando en solitario por Nepal. Tanto él, como nosotros, nos hemos alegrado de poder charlar un rato, sin la dificultad del idioma. Y hemos intercambiado experiencias e información. Esperamos que cosas como ésta nos sucedan de vez en cuando.

Prosigamos. Tras la comida, han empezado a caer unas gotitas de lluvia sin importancia. Al llegar al hotel le hemos preguntado (como si pudiera saberlo) a un empleado, si creía que podía llover mucho. Y nos plantado un "no" rotundo. Pues menos mal. Hemos cogido nuestro primer ricksaw y por poco tenemos que ir en canoa, porque ha empezado a jarrear y el camino se ha convertido en un río. Y a mí me ha entrado la risa nerviosa y el señor del ricksaw se reía más pese a la que estaba cayendo. Yo le decía "¡river y slowly!", y el hombre se descojonaba. En una de estás, se me ha ocurrido abrir el paraguas para taparle, porque únicamente disponía de un plástico y se estaba calando. Así que imaginaos la escena,¡Qué pena de foto! Aún y todo ha tenido que parar varias veces y en un par de cuestas ha tenido que bajarse de la bici porque no podía con nosotros y empujar el ricksaw a pie...Jon le ha ofrecido su ayuda, pero no ha querido y nos hemos bajado un poco antes de nuestro destino.

396 escaleras arriba (puede que nos hayamos distraído y no sea el número correcto) llegamos a la taquilla donde venden las entradas para la estupa Swyambhunath, más conocida como Monkey Temple. Demasiado tarde para arrepentirte si no quieres pagar la entrada. Pero vale la pena hacerlo. Aunque como estaba lloviendo, no le hemos podido sacar todo el partido que se merece.
Dado que este templo está situado en lo alto de una colina, ofrece una magnífica panorámica de Kathmandú y la estupa, que es la principal atracción del lugar, es espectacular y pese a ser un lugar muy turístico, se percibe una intensa atmósfera de espiritualidad.

De retorno a nuestro hogar, nos hemos desorientado totalmente y se nos ha hecho de noche, lo que ha dificultado más aún encontrar el hotel, ya que todas las calles nos parecían iguales. Y preguntar, a veces, no sirve de mucho. Entre perdernos y encontrarnos se nos pasa el tiempo tan rápido y con tanta intensidad que parece que vives más, que sientes más, no sé muy bien cómo explicarlo...

Lo que queda del día, lo contaremos en otra ocasión.

Gracias por los comentarios. Nos hace mucha ilusión recibir vuestro cariño y así, parece que no estamos tan lejos de vosotros.

Estas son algunas de las imágenes del día:





6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Silvia!! Hola Jon!! Qué ilusión me hace tener noticias vuestras. Saber que habeis llegado muy bien, y que cada día desde la mañana a la noche es una auténtica aventura.

Quién pudiera teletransportarse y estar también allí! Vais a conocer a mucha gente,a vivir muchísimas experiencias, a conocer muchos pueblos y ciudades. Aprovechad cada minuto y sobre todo, disfrutadlo a tope! Nosotros lo haremos con vosotros, aunque sea desde Donosti!

Un muxu gordote a los dos!!
Izaskun

Amaia dijo...

¡Hola a los dos desde Trintxerpe! Es una alegría leeros y ver que estáis disfrutando tanto del viaje, al menos en su primera etapa. Cada línea vuestra emana optimismo, supongo que os tomáis las dificultades con filosofía.
Las fotos chulas, aunque el tiempo no acompañara mucho. Por cierto, en la entrada anterior me costó ver a Silvia en la última foto... ¿era un "dónde está Wally"? Es broma:)

Besos de nosotros tres.

Anónimo dijo...

Hola Jon, no me lo puedo creer que estés en la india, y sacando esas espectaculares fotos, vendería mi alma al diablo por estar hay sacando esas fotos chulas jajajaja...
Edurne y yo te seguimos leyendo, no dejes de contar esas anécdotas interesantes, y nos hemos reido con lo del regateo jejejeje...
mucha suerte y animos!!
Edurne y Richard

Anónimo dijo...

Kaixo bikote,

Me he reído mucho con vuestro artículo. Y lo de "river y slowly" ha sido el no va más. Todavía tengo una sonrisa en mi cara. Se nota que estáis disfrutando. Por cierto ¿Qué tal la ensalada?

muxu1,
Estibalitz

Idurre Guevara dijo...

K buena!! Lo que me he reído imaginándome a la escena del ricksaw y el paraguas. Y lo de "my english is very little", jajaja.

Idurre

Anónimo dijo...

Jo, por un momento os he imaginado remando junto con el de la bici. Y tapandole con el paraguas al pobre!!! SOIS GRANDES!!!

Por cierto ... que comeis?? algo que os haya gustado especialmente?

Joseba b.